Comenzó la vendimia en Casa de Piedra

Comenzó la vendimia en Casa de Piedra

Hace unos días comenzó la vendimia en las plantaciones que el Ente Provincial del Río Colorado cultiva en Casa de Piedra. Para esta temporada pronostican una cosecha récord, que permitirá la elaboración de unos 40 mil litros de vino.
Durante la semana pasada se inició en las fincas de Casa de Piedra la vendimia de la temporada 2021, con la cosecha de Pinot Noir, primer varietal que estuvo listo para cortar. La actividad continuará en forma ininterrumpida con el resto de las cepas hasta la tercera semana de marzo y los primeros resultados ya superan las expectativas. «Estimábamos 1.700 kilos por hecárea de Pinot Noir y salieron 2.200, porque los racimos pesan más de lo que esperábamos. Estamos ante una temporada excepcional», advirtió Enrique Schmidt, titular del EPRC.
Actualmente, en las fincas de casa de Piedra hay diez variedades en producción y los expertos estiman una producción total «de aproximadamente 60.000 kilogramos de uva», lo que permitiría producir entre 36 y 40 mil litros de vino. «Estamos en un promedio de 11.500 kilos por hectárea» explicó Schmidt, aunque el volumen puede variar según los varietales. Además de la variedad que dio inicio a la vendimia, el EPRC produce la uva blanca Chardonnay y otras ocho tintas: Malbec, Cabernet Franc, Merlot, Tannat, Cabernet Sauvignon, Syrah, Bonarda y Petit Verdot.
La producción vitivinícola pampeana continúa incrementándose cada año «y eso requiere mayor demanda de mano de obra, o sea que continuamos generando trabajo». Como el Ente no tiene bodega propia, la vinificación se desarrolla en distintas empresas privadas establecidas en nuestra provincia. En este caso, la uva Pinot Noir será trasladada a Río Negro para ser procesada en la bodega mendocina Catena. «Y ya tenemos previsto vinificar el Malbec en la bodega Rutini».

Gran calidad.
El volumen que espera cosechar el EPRC supera la capacidad de las bodegas pampeanas y por eso será necesario recurrir a empresas de otras provincias. «Estamos apostando a genéticas de alta producción porque esta zona permite rendimientos de altísima calidad, una ventaja que está mostrando nuestro sistema de riego».
Estos elevados rendimientos oscilan «entre 15 y 20 mil kilogramos por hectárea para varietales como Tannat, Bonarda, Petit Verdot, Torrontés o Tempranillo», razón por la que han seducido a varias bodegas mendocinas que ya tienen plantaciones en territorio pampeano, como Cassone, Catena y Peñaflor.
A diferencia de estas empresas, que utilizan maquinarias, la vendimia en las fincas del EPRC se realiza artesanalmente. Esta semana había siete personas trabajando, aunque el número se incrementará a medida que se sumen las demás variedades.

Unos 40 mil litros.
Para decidir cuándo es el momento ideal del corte, los enólogos miden la concentración de azúcar en las uvas, mediante un análisis que realizan «en el laboratorio de la bodega Quietud, en Santa Rosa». El posterior proceso de vinficación demanda unos seis meses y comienza con la fermentación etílica que «tarda entre 21 y 26 días». Luego sigue «la fermentación maloláctica», proceso químico por el cual el ácido málico se transforma en ácido láctico, bajando la acidez del vino e incrementando su calidad. «Después se realiza el curtido y finalmente el embotellado».
En los últimos años La Pampa ha incrementado notablemente su producción vitivinícola: ya es la quinta provincia productora, con un notable crecimiento anual. Este año hay unas 140 hectáreas en producción de distintas bodegas, que dejarán una vendimia superior a las 1.500 toneladas de uva y permitirá elaborar más de 800 mil litros de vino.
«En 25 de Mayo Bodegas del Desierto producirá este año más de 150 mil kilos de uva. Eso supera ampliamente su capacidad total de vinificación, así que deberá vender buena parte de la uva», explicó Schmidt. Y también la bodega mendocina Catena espera una cosecha récord en La Pampa.

Recurso hídrico.
«El secreto está en el agua. La producción vitivinícola es una excelente manera de aprovechar el río Colorado. Tenemos un sistema de riego único en el país y se lo debemos a las generaciones que nos precedieron». Por eso, en la última primavera el EPRC plantó otras diez variedades: «dos blancas (Torrontés Riojano y Pinot Gris) y ocho tintas (Tempranillo, Carmenere, Garnacha, Marselan, Montepulciano y Monastreell, y nuevas genéticas de Cabernet Sauvignon y Tannat). Apenas cuatro meses después estas vides «ya se ven espectaculares, con unos 50 centímetros de altura».
«Estamos trabajando con un doble bombeo, aumentando el caudal de agua para abastecer unas 350 hectáreas, y tenemos previsto duplicar esta superficie en los próximos 4 ó 5 años. Es un pedido del gobernador Sergio Ziliotto, que ampliemos la infraestructura para que el agua no sea una limitante en el crecimiento» de la actividad. De hecho, fue el mandatario quien sugirió la implantación de nuevos varietales.
Actualmente, Argentina es el quinto exportador de vinos del mundo. «Hay un gran interés por plantar nuevas superficies y La Pampa se está perfilando como una de las mejores opciones por las ventajas que ofrece nuestro terruño y la calidad del agua». Esta semana Schmidt se reunirá con las autoridades de la Administración Provincial del Agua y el área de recursos Hídricos, «para proyectar un aumento del caudal que llega a las salas de bombeo» y garantizar así que puedan sostenerse las plantaciones.
La producción vitivinícola resulta además un buen recurso turístico. «Los viñedos están a pleno, es buena oportunidad para conocerlos. Todo aquel que quiera visitarlos puede hacerlo, basta con comunicarse» con el Ente Casa de Piedra.

OLIVOS Y PISTACHOS
Además de viñedos, en la zona bajo riego el EPRC desarrolla frutales (cerezas, manzanas, peras, ciruelas) y cultivos de maíz y alfalfa. En los últimos años se sumaron experiencias como olivos y pistachos. «Tenemos cinco varietales de olivo, con mucha cantidad y muy buena calidad». La cosecha de aceitunas comenzará apenas terminada la vendimia. En cuanto al pistacho,»era un proyecto de gestiones anteriores. Al principio fallaron, pero corregimos algunas variables, estabilizamos un buen pie y ahora estamos trabajando para optimizar los injertos», comentó el titular del EPRC.