Variante Delta: “Veranito” de casos y el dato que pronostica cuándo explotará en Argentina

Variante Delta: “Veranito” de casos y el dato que pronostica cuándo explotará en Argentina

Investigaciones que explican la conducta que fue teniendo la variante surgida en la India. Una clave: la relación entre las olas de Covid y los “periodos de paseo”.

En la calle se habla de Delta de dos formas: por un lado, esta variante de Covid sobrevuela los fatídicos avisos de fiebre y mocos que abundan en el chat escolar de turno, que arrancan con “hola a todos, les quería avisar que”, o mi hijo “estuvo en contacto con”. Del lado opuesto, Delta se nombra por la negativa: que no va a venir, ya que hace 15 semanas bajan los casos. Estamos en un confuso limbo, pero el panorama se aclara si uno mira las curvas de afuera.

La pregunta es si estos días de gran optimismo por el descenso de casos, tanto en Argentina como en los vecinos Chile, Uruguay y Brasil, forman parte de un paréntesis lógico entre olas, o si remotamente empieza a brillar la -hasta ahora escurridiza- luz del final de la pandemia.

Lo de “paréntesis lógico”, es decir, el “veranito” que transitamos con descenso sostenido de contagios, alude a lo que un grupo de expertos italianos y franceses en un paper publicado por Nature en marzo pasado (“Multiwave pandemic dynamics explained: how to tame the next wave of infectious diseases”) llamaron “strolling period”. Literalmente, el “período de paseo”, es decir, el interludio entre olas de la pandemia.

Hisopado a un nene para detección de coronavirus. /Xinhua

¿Es posible estimar cuánto durará este tiempo hasta que suban los contagios otra vez? ¿Podrían no subir más? Todas las preguntas valen, más allá de la justificada esperanza en que la vacunación con dos dosis evitará otra acumulación de enfermos moderados y graves, con la conocida proporción de internaciones asociadas.

Calendario caprichoso

Deducir patrones de comportamiento del Covid no vino siendo ni una tarea sencilla ni mucho menos exitosa. Los expertos del paper mencionado enfatizan el peso que tiene la reducción de contagios en ese “tiempo intermedio”, a la hora de determinar el “cuándo” de la ola que sigue.

Uno lo dice y suena a obviedad: menos casos hay hoy, más demoraremos la tercera (estrictamente será la cuarta) ola.

Sin embargo, el fenómeno epidemiológico es complejo. El virus se mueve por la población e impone sus tiempos. Con nuestras acciones encarrilamos la epidemia; no necesariamente la dominamos.

Un ejemplo clarísimo de la “voluntad viral” lo dio el español Enrique Bassat, epidemiólogo e investigador del Instituto de Salud Global (IGLobal) de Barcelona: “En India, que es el país donde surgió Delta, los primeros casos con esa variante aparecieron en octubre. Sin embargo, no proliferó hasta por lo menos cuatro meses después”.

Para ser exactos, los datos de vigilancia genómica del sitio CoVariants.org reportan que recién en marzo de este año, es decir, cinco meses después de que fuera identificada, se vio a Delta “copar” el espectro de contagios en India.

También en España y el Reino Unido pasaron cinco meses entre el alto pico de enero y fines de julio, cuando Delta “metió la cola” y generó un nuevo ascenso que al menos Inglaterra todavía padece.

Alemania, Italia y Francia también pueden dar fe de que tener un trimestre o cuatrimestre “de gracia” entre el punto máximo de una ola y el siguiente ascenso, está dentro de los parámetros esperables. Al menos es lo que vivieron recientemente con la variante india.

Primavera argentina

“Yo sería pesimista y diría que Delta va a crecer en Argentina. No se me ocurre ninguna razón de peso por la cual no debería ir adquiriendo predominancia. Luego de lo que se vio en India, donde tardó mucho en generar una mega ola, quizás se pueda pensar que el tiempo que tarda una nueva variante como esta en meterse y empezar a predominar no es menor a cuatro meses”, analizó Bassat.

Vacunación contra el Covid en un centro de Godoy Cruz, Mendoza. Foto: Orlando Pelichotti

Pero nada está cantado en América latina, opinó, desde Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Soledad Retamar, especialista en Ciencias de la Computación, docente e investigadora de una de las sedes regionales de la Universidad Tecnológica Nacional, que sigue de cerca el ritmo de la pandemia.

“Efectivamente parece pronto para afirmar que Delta no vaya a generar otra ola acá, pero por ahora, a nivel regional, en Sudamérica no tenemos un impacto como hubiera sido esperable”, evaluó.

De hecho, la experta duda del “éxito” (visto desde los ojos del Covid) que pueda tener esta variante en la región: “Variantes como Alpha (“ex” Reino Unido) no tuvieron el mismo impacto acá que en Europa. Acá pegaron las variantes locales, como Gamma (“ex Manaos”) y Lambda (andina)”.

“¿Pudo haber influido la cuestión climática? Es difícil decirlo. Lo cierto es que Delta nos va a encontrar con un alto porcentaje de personas vacunadas con una dosis y con esquema completo avanzado en un segmento de la población. No veo todavía una proyección muy clara de lo que puede suceder”, indicó.

Barreras

Quien se mostró optimista fue la bioquímica Belén Bouzas, jefa de División de Análisis Clínicos del Hospital Muñiz. La experta consideró exitosos los controles estrictos en la llegada de viajeros del exterior, en particular desde que se chequea el aislamiento obligatorio y el cumplimento del hisopado del séptimo día, “que en el 37% de los casos positivos son de la variante Delta”.

“No es que no haya entrado en el país: Delta, evidentemente, se está pudiendo contener con los controles”, aseguró.

Una enfermera prepara una dosis de vacuna contra el coronavirus. /EFE

Argentina vivió su pico máximo de contagios de Covid en los días de la Semana de Mayo. Si la pandemia siguiera el curso de los países de Europa mencionados (y evitamos a Estados Unidos por su alto porcentaje de población reacia a la vacunación), Delta debería empezar a pasar por encima a Gamma y Lambda (las variantes dominantes acá) finalizando septiembre.

Por lo pronto, advirtió Bassat, hay que seguir cuidándose todo lo posible. Esto es, barbijo, distanciamiento y ventilación de ambientes: “Al ser mucho más contagiosa, Delta podría generar un alza de casos. Ya vimos que no tiene ningún problema en infectar (no necesariamente ‘enfermar’) a cualquier persona. Esté vacunada o no. Haya pasado la infección o no”.

Fuente: clarin.com